Considero que cada segundo de la vida es algo valioso, y al pensarlo una lágrima se posa en mi precipicio oculto.
Y ésta es mi oportunidad, llena de esos segundos que se repletan de mis pensamientos, de mis emociones que toman la forma de una letra, aquella que puede ser tan diferente a mi veracidad, o talves el reflejo perfecto de aquellas enredaderas que sólo escribiendo, me atrevo a desanudar...